
Intel escindirá su división de fabricación de chips para convertirla en un negocio independiente, según ha revelado su consejero delegado, Pat Gelsinger, en un comunicado de prensa. El nuevo negocio seguirá siendo una filial de la empresa estadounidense y el equipo directivo seguirá siendo el mismo. Sin embargo, habrá un nuevo consejo de administración, con directores independientes, que gobernará la nueva empresa.
El anuncio también revela que Intel dejará de construir sus fábricas de Alemania y Polonia y seguirá adelante con las de Arizona, Oregón, Nuevo México y Ohio, tras recibir una financiación directa de 3.000 millones de dólares del Gobierno estadounidense. El Consejero Delegado afirmó que el nuevo acuerdo pretende aumentar la eficiencia del capital. Esto significa que la planta de Irlanda seguirá siendo el principal centro europeo, mientras que otros proyectos europeos se pausarán en función de la demanda prevista del mercado. La fábrica de Malasia se adaptará a las condiciones del mercado y seguirá funcionando.
A principios de año, Intel anunció que tiene previsto despedir a unos 15.000 empleados de aquí a finales de 2024. El CEO afirmó que, gracias a las ofertas de jubilación anticipada, la empresa se encuentra a medio camino de su objetivo de recortes. Sin embargo, aún quedan «decisiones difíciles» por tomar, y los empleados afectados sabrán más a mediados de octubre.